19 mar. 2011

Más sombras que luces

Hoy la luna está en perigeo, una hermosa superluna más grande y brillante de lo normal alumbrando y alumbrándonos en esta noche casi primaveral. Con ella, las sombras parecen menos envolventes, el cielo negro se oculta un poco más tras su halo luminoso, todo parece más amable, menos amenazador. Colgada sobre el horizonte, el efecto óptico de magnitud y amarillenta luminosidad hipnotiza y casi sobrecoge.
Pero no me da miedo esa luna gigante y avasalladora, no me da miedo la posible cercanía de asteroides y cometas, como tampoco me dan miedo esas imágenes recientes de galaxias colisionando, estrellas estallando o quásares escupiendo estrellas en el universo profundo. Todo forma parte del orden del cosmos.
Sí me da miedo un tipo de materia oscura que no es la intergaláctica. Ésa que se apodera de vez en cuando de la gente, que se extiende como viscosa masa de petróleo,  adhiriéndose  y oscureciendo los pensamientos y sentimientos de esta humanidad que vuelve a tropezar una y otra vez en la misma piedra.
No hay que olvidar. Hay que pasar página, ir hacia adelante pero no olvidar. 
Y no nos tenemos que dejar engañar. 
¿Qué significa todo eso de la sociedad del bienestar? ¿Bienestar de quién? Nos han manipulado con una propaganda directa unas veces y subliminal otras. Estábamos en una sociedad casi perfecta. Consumíamos lo que nos hacían querer, cuando querían y como querían. Cuanto más, mejor.
Y a la sombra de esta bonanza hemos dejado crecer negras formas de pensar que sibilinamente lo van anegando todo. ¿Qué decir si no de las muertes en nombre de religiones, de ambiciones personales y colectivas, de la hipocresía inherente a la venta de armas negando la guerra, de la insensibilidad al dolor de otros tapándolo con fraseología compasiva...? Hemos pasado por alto hambres, miserias, genocidios, pérdidas de derechos y de dignidades. No iba con nosotros porque vivíamos en una burbuja que nos aislaba del exterior. 
¿Ya hemos olvidado el sufrimiento ocasionado por la manipulación ideológica en otros tiempos? Las mentiras siempre son arriesgadas pero algo de su poso siempre permanece. Esa negra pátina que oculta la verdad.
Más sombras que luces.
Todavía estamos a tiempo.

14 nov. 2009

Una melómana perdida y K.D. Lang

No sé si sentirás esa atracción fatal por la música que define a los melómanos. Ni sé si alguna vez habrás experimentado el cúmulo de sensaciones que se suceden cuando escuchas determinada música en el momento y lugar adecuados. Clásica, jazz, rock...da igual. Tampoco sé si al escuchar una de esas voces especiales por la singulalridad y fuerza de su sonido habrás sentido como si se produjese una simbiosis afectiva, una empatía total y absoluta entre el intérprete y el receptor de ese regalo que es cantar con el corazón y el alma al descubierto.
Sólo sé que me he emocionado escuchando el piano del concierto nº 1 de Tchaikovsky, la primera vez una mañana de otoño de hace mil años, o cantando hasta desgañitarme el Canto a la Alegría, o cuando las cuerdas del violín hacían vibrar esa fibra interior que esperaba a ser pulsada con el concierto de Mendelssohn, o reivindicando y reivindicándome con el Ojalá entre una multitud en un concierto de Silvio Rodríguez arropada por los sones envolventes de la percusión, o escuchando la voz acariciadora, a veces un poco rota, de Billy Holliday, o la trompeta de Miles Davis...
Me encontré con K.D.Lang hace ya algún tiempo de forma casual buscando el Hallelujah de Leonard Cohen. Su interpretación de este tema me dejó la huella de su fuerza, de su corazón, de su darlo todo en ese pequeño instante que es la duración de una canción. Desde entonces he escuchado su música con regularidad y siempre se produce esta misma constante: un sentir inmenso. Y aunque no seas tan melomaníac@ como yo, seguro que al escucharla sabrás de lo que hablo. En el momento adecuado, eso sí.

Hallelujah

Fever

Craying

29 jul. 2009

Italia y lo inútil de la cultura


Italia, sí. Me emociona recordar mi único viaje de hace más de treinta años a este país, para mí uno de los centros culturales básicos en cuanto al mediterráneo se refiere. Motor fundamental a lo largo de la historia, ya sea como generador o como canalizador, sobre todo, de culturas. Creo que a partir de este viaje se hizo realmente efectiva mi comunicación, a veces pienso que paranormal, con los restos materiales del pasado y su simbiosis con el presente. Esas ciudades tan particulares, con edificios de vanos susurrantes de vida, el color sepia de las piedras a la luz del atardecer, las hermosas esculturas de sus increíbles plazas, museos vivientes al fin. ¿Cómo no sentir ese pulso vital, esa unión entre pasado y presente, en el trasiego del Ponte Vecchio, en Florencia, o subida al tejado de la catedral de Milán o acodada en un puentecillo sobre un canal en la isla de Murano? O cuando saliendo de una callejuela irrumpe ante tí la plaza en forma de concha de Siena, o en el bullicio del Trastévere y la soledad del Foro romanos...Sensaciones que no hacen más que confirmar el enorme bagage cultural (artístico, literario, de cualquier campo) que rezuma ese hermoso país.
¿Cómo explicar entonces que ese tal Berlusconi, que se dice italiano y que por lo tanto debería llevar en sus genes algo de la esencia cultural que distingue a su país, haya decidido recortar el presupuesto del Fondo Único del Espectáculo en más de un 25%?
Dario Fo, el premio Nobel de Literatura, lo dijo muy claro: "Es el mundo al revés. El gobierno da ventajas a los ricos, favorece a quien no paga impuestos, se muestra comprensivo con ellos para que no tengan traumas, y mientras tanto recorta el dinero que destina a la cultura. Es muy grave y demuestra que este gobierno carece de conciencia cívica". Se trata de "un acto de censura violento y voluntario, una forma de decir a los artistas que no ataquen al poder y que sean dóciles"... "denota gran ignorancia y brutalidad por parte de unos ministros brutales y obscenos, cuyo objetivo es silenciar a la izquierda como sea".
Pero mientras, Berlusconi & Company despilfarran en orgías y demás minucias lo que deberían estar ahorrando por aquello de la crisis (¡ah!, pero ¿no era psicológica?).
Efectivamente, parece ser que se ha demostrado que la cultura es inútil. ¿Para que apoyarla?  ¿Qué suerte de ceguera ha provocado que este ser incalificable haga y deshaga en este otro wonderland que es Italia?
En la noche del 12 al 13 de agosto se producirá la mayor intensidad de la chuvia de estrellas de las Perseidas. Cuando miréis esa noche al cielo, pedid todos un deseo, por favor.

21 jul. 2009

"Ahora está en vuestras manos" (Nelson Mandela)


Londres 28 de junio del 2008. Hyde Park. Macroconcierto para conmemorar el 90 cumpleaños de Nelson Mandela bajo el lema "Ahora está en nuestras manos". Él estaba allí y algunas de sus palabras fueron: "Nuestra misión es lograr libertad para todos". También indicó que hay que seguir luchando "donde hay pobreza y enfermedad, donde los seres humanos son oprimidos". Y nos transmitió su herencia: "Decimos hoy, después de casi 90 años de vida, que ha llegado el momento de que nuevas manos soporten la carga. Ahora está en vuestras manos". Este mismo año había ido a su aldea natal, Umtata, para celebrar su cumpleaños en familia y alli lanzó un mensaje para los más pobres en una entrevista concedida en su casa:"Hay muchos ricos en Sudáfrica y podrían compartir su riqueza con los que no han tenido la oportunidad de escapar de la pobreza", constatando que su país "está preso de la pobreza". Y es uno de los más desarrollados de África. En Londres estaban presentes un montón de famosos de la política, de las artes...
Este año el macroconcierto de los 91 fue en Nueva York. Madiga ya no pudo estar allí salvo en una enorme pantalla. Era suficiente. También aquí había un número si cabe mayor de personas unidas al poder en multitud de campos. Y Carla Bruni, primera dama francesa, casi la noticia más candente en los medios de comunicación.
¿Con qué ética se presenta toda esa gente que vive instalada en el poder y en la abundancia a homenajear a un hombre que ha tenido el sufrimiento y la lucha como bandera una gran parte de su vida?
"Vuestras voces cruzaron el mar y nos inspiraron en las celdas de nuestra prisión". Eso dijo en Londres. Seamos generosos y concedámonos el derecho de estar a su lado aunque sólo sea por eso.
¿Ahora está en nuestras manos? Sé que sabéis cómo está África. Me sigue doliendo África.

Aaah! las nubes...

8 jul. 2009

El país de las maravillas



Empecé a sentir curiosidad por Michael Winterbottom a raíz de ver Génova. En contra de algunas opiniones , no me disgustó la manera un tanto desprovista de sentimentalismo con que trató el tema de la pérdida de alguien querido y el intento de comenzar de nuevo envolviéndolo todo con un ambiente ajeno y extraño. A veces la soledad y el vacío es más ostensible precisamente por la parquedad de las manifestaciones de dolor ante la pérdida, por ese parecer anonadado, por el vagar sin sentido intentando asumir lo que parece inasumible.
Después vi El perdón, un western bastante atípico que me confirmó lo que ya había intuído, que M. Winterbotton era un director diferente con una sensibiidad especial para un tema recurrente en sus películas: la soledad en multitud de formas.
Y hoy he visto Wonderland y me ha encantado; una película sencilla y compleja a la vez que trata, como no, de la impotencia y desconsuelo que produce esa soledad cuando además estás rodeado de personas con las que no se es capaz de entablar una relación medianamente satisfactoria. Es esa búsqueda del otro, de los otros, lo que da algo de sentido a la vida. También tiene otra particularidad: la visión que da de esa otra sociedad inglesa, más oscura, sin el encanto fácil, pero mucho más creíble y sincera. Porque efectivamente no estamos en el país de las maravillas. ¿O sí? Porque hay esperanza. Para casi todos.

3 jul. 2009

Samil y Atón, el sol del crepúsculo.



 En Samil, en primavera, el sol se pone entre las islas Cies. El enorme disco solar parece fuego en un ara celta. Si hay nubes, lo que ocurre con frecuencia, las incendia y, si el cielo está limpio, su color cambia del rojo al violeta y al azul casi negro hasta fundirse con el mar. Contemplando esa fusión entre sol, mar y cielo llegas a comprender por qué para los antiguos egipcios el sol, en su multitud de formas, era el dios de dioses, aquel que representaba el ciclo vital: nacimiento, vida, muerte y resurrección. En él estaba la esencia del ser en sí mismo; sin él, la oscuridad simbolizaba el mundo de la muerte, al menos como tránsito al inframundo. Y como antídoto ante esa negrura poblaron la bóveda celeste, la diosa Nut, con multitud de constelaciones divinas que desde esa inmensidad los protegían y guiaban presididas por Osiris (nuestra actual Orión), señor del Más Allá. Pero nosotros despreciamos como ilógicos todos estos mitos antiguos. Estamos en posesión de la verdad absoluta, claro.
La fotografía está hecha con mi modesto móvil de baja resolución. La realidad es inmensamente mejor.